LA VOZ DE GREDECOR

Un estilo juvenil, para los inquietos, para los viajeros, para aquellos que pasan tiempo en familia y amigos.

Casas que son lugares de encuentro, rincones de ocio, donde una casa es un refugio para el disfrute social.

La personalidad del espacio pasa por preferencias muy diferentes a los anteriores, son ambientes más juveniles, desenfadados, donde la estética no es primordial, en cambio la comodidad, lo práctico, piezas que cuentan historias, donde la zona de día es muy protagonista como espacio social.

Se respetan las partes originales del espacio. Podemos encontrar cualquier pieza icónica, una mesa de billar, o una barra de bar… todo cabe en estos espacios, hasta una cachimba.

Tiene su lado vintage, y también minimalista, no son espacios llenos de objetos superfluos, todo tiene un porqué y no son personas de acumular objetos si no son con un fin.

Tejidos geométricos, textiles de otras culturas, libros manga, o un disfraz de cosplay, todo tiene cabida en este estilo.

El color amarillo, naranja quemado, marrones, tierra, topo, verde aceite.

Materiales sin tratar, el ladrillo, el cemento, la madera natural, cristal, metal…

Como vimos en Heimtextil es el estilo que más trata de conectar diferentes culturas, dando un enfoque activista al espacio, es una lucha social, una unión de diferentes tipos de personas relacionándose en un espacio tan íntimo y personal  como lo es  tu casa, abriendo la mente.

Es la unión de los materiales más vírgenes y los pigmentos más naturales y auténticos.

Es una forma de vivir desde el exterior de la vivienda al interior de la misma.

Una lucha social desde casa. Se trata de vivir según aquello que reivindicas.

Podemos resumir que más que un estilo decorativo es un estilo reivindicativo.

SU DC OPINA

Para hablar de este estilo me pongo uno de mis kimonos, salgo al jardín, me siento en el suelo sobre mi montón de cojines, espero a que alguno de mis amigos, a los que he invitado a cenar, me sirva una copa de vino, y empezamos a contar alguna de las historias que hemos vivido, o nos pondremos a arreglar el mundo, que esas conversaciones dan para mucho.

Cuando se termina la primera botella sabemos que fuera no podremos hacer mucho, pero entre nosotros, podemos poner nuestras reglas, leer lo que queramos, seguir a quien nos haga cómplices de sus risas y llorar con quien nos haga empatizar, porque el mundo dentro de nuestra casa lo hacemos según nuestras reglas, o sin ellas.

Reivindicar está muy bien, pero actuar está mejor…

Brindo por poder rodearnos de las personas que nos dejan ser, sin juzgarnos.

Directiva Creativa de Gredecor...su DC